mi茅rcoles, 9 de octubre de 2013
C贸mo Nos Influyen Las Hormonas Sexuales
Las hormonas sexuales ejercen un poderoso efecto sobre nuestro cerebro, tanto en la conducta sexual como en los estados de 谩nimo, la memoria o el sue帽o. Quiz谩s muchos de tus comportamientos, gustos e inclinaciones tengan bastante que ver con estas sustancias qu铆micas. Aqu铆 te explicamos qu茅 son y qu茅 funciones tienen en nuestro organismo.
Qu茅 Son Las Hormonas Sexuales
Las hormonas sexuales son sustancias qu铆micas que se producen en los ovarios y test铆culos y se transmiten por la sangre. Desde un punto de vista qu铆mico, se trata de mol茅culas de l铆pidos (grasas) que pertenecen a un grupo de compuestos denominados esteroides, los cuales se forman a partir del colesterol en las g贸nadas, la placenta, la gl谩ndula adrenal y el sistema nervioso.
Las hormonas son los “mensajeros qu铆micos” del sistema Neuro-Inmuno-Endrocrino y controlan muchas de las respuestas y funciones del cuerpo. El sistema Neuro-Inmuno-Endrocrino consta de las estructuras productoras y liberadoras de hormonas como las gl谩ndulas; las hormonas, que son los mensajeros que viajan a trav茅s de la sangre hasta llegar a un 贸rgano o tejido espec铆fico, y las c茅lulas de estos, que cuentan con los receptores necesarios para recibir la se帽al o mensaje y llevar a cabo la instrucci贸n indicada por la hormona.
Las principales hormonas sexuales femeninas son el estradiol y la progesterona, mientras que la testosterona es la principal hormona masculina. Aunque est谩n presentes en ambos sexos, sus concentraciones son diferentes y cambian a lo largo de la vida, especialmente durante el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia de la mujer.
C贸mo Act煤an
Las hormonas sexuales act煤an sobre el sistema nervioso central e influyen tanto en nuestra conducta como en la reproducci贸n sexual. El estradiol y la progesterona, por ejemplo, act煤an sobre el hipot谩lamo para marcar el proceso de la ovulaci贸n y la conducta sexual femenina.
Cuando est谩 ovulando, una mujer tiene niveles altos de estradiol y progesterona, por lo que tendr谩 (por norma general) m谩s apetencia de relaciones sexuales y, si no utiliza m茅todos anticonceptivos, podr谩 quedarse embarazada con mayor facilidad. El hombre, por el contrario, no sufre alteraciones en sus niveles de testosterona, que se mantienen m谩s o menos estables.
La P铆ldora Anticonceptiva Y La Revoluci贸n Sexual
El desarrollo de la p铆ldora anticonceptiva en los a帽os 60 le debe casi todo al descubrimiento de las hormonas sexuales. De hecho, la p铆ldora act煤a con una combinaci贸n de hormonas sexuales –estr贸geno y progesterona- que evitan la ovulaci贸n y, por tanto, impiden que la mujer se quede embarazada. Gracias a este invento del siglo XX, la forma de entender la sexualidad cambi贸 radicalmente y las mujeres pudieron abandonar el papel exclusivo de madres de familia que ocupaban hasta ese momento en muchas culturas. Por primera vez, la mujer controlaba eficazmente su protecci贸n contra embarazos no deseados y pod铆a disfrutar libremente de las relaciones sexuales.
La Diferenciaci贸n Sexual Del Cerebro
El proceso de diferenciaci贸n sexual del cerebro es parte de un proceso m谩s amplio e incluye la formaci贸n de 贸rganos sexuales bien definidos y la generaci贸n en la adolescencia de caracter铆sticas sexuales secundarias (acumulaci贸n de grasa en las caderas, inicio de la menstruaci贸n y crecimiento de los senos en las mujeres, aparici贸n de la barba y ensanchamiento de las cuerdas vocales en los hombres…).
Los cambios que producen las hormonas sexuales en la organizaci贸n del cerebro durante la gestaci贸n embrionaria son permanentes. Esta diferenciaci贸n marca a lo largo de la vida las distintas habilidades, reacciones y predisposiciones de hombres y mujeres, desde la comprensi贸n de las relaciones espaciales (que suele ser m谩s alta en los hombres) a las capacidades comunicativas y la fluidez verbal (mayores en las mujeres).
En algunas especies de animales, la agresividad de los machos se ha asociado a los altos niveles de testosterona. En el ser humano, esta relaci贸n es m谩s controvertida, ya que el componente cultural tiene un gran peso.
Para algunas mujeres, los niveles de estradiol y progesterona pueden influir en la ansiedad e irritabilidad caracter铆sticas de la 煤ltima fase del ciclo menstrual. El aumento de la progesterona tambi茅n puede influir en los cambios hormonales que experimentan las mujeres embarazadas y madres recientes. Por 煤ltimo, durante la menopausia, la diminuci贸n de los niveles de estradiol y progesterona puede provocar nerviosismo, ansiedad e incluso depresi贸n.

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